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En 1959/60 se iniciaban muchos conjuntos folklóricos a la sombra de Los Chalchaleros, Los Quilla Huasi y Los Fronterizos.
El 1959, Santiago Jerez., Ricardo Romero y Héctor Bulacio con el “Trío los Ases”. Debutaron el la confitería “Ciros” de Tucumán, se agrega a ellos Carlos Ángel Paliza que tenia una academia de guitarra. Como ya existían otros “Ases” pasan a llamarse las “Las voces del surco”.
Vienen a Buenos Aires y Víctor Buchino (director de RCA) considera que el nombre puede prestarse a equivoco y propuso el nombre de “Los Tucu Tucu”. Buchino, relaciona el nombre “Los Tucu Tucu” con la provincia, pero ellos lo relacionan con el nombre popular que se le da a la luciérnaga y se identifican con ella.
En enero/febrero de 1965 se retira Jerez y entra en “Los Tucu Tucu” Cesar “Coco” Marcos, con el aporte de su voz. El grupo adquiere una expresividad especial debido a la difusión de sus interpretaciones en temas como “La cautiva” y “Mi pequeño amor”.
En 1972 se retira “Coco” Marcos para incorporarse a “Los de siempre” y entra a “Los Tucu Tucu” Carlos Alberto Sánchez, proveniente de “Los nocheros de Anta”. No cambia el color del conjunto, pero sus cualidades aportan los meritos suficientes para posicionar a “Los Tucu Tucu” en las preferencias del público.
En la trayectoria de este grupo, hay muchísimos premios y menciones como el Bamba de plata de Córdoba, el Monumento de cristal de Rosario, el Limón de oro en Tucumán, el Camín Cosquín, etc.
En 1974 van a Europa (España, Francia, Alemania) y recorren todo América, y son muy solicitados en Chile.
En 1977 se produce el último cambio: llega Roberto Ángel Pérez Manucci proveniente de uno de los mejores conjuntos que dio nuestro folklore, “Las voces del norte”.
“Los Tucu Tucu” así como “Las voces del norte” y otros, fueron referentes y ejemplo de muchísimas agrupaciones que se formaron en la década del ’70 y ’80.
A través de su carrera, han hecho mucho hincapié en la educación de los jóvenes. Alguna vez Ricardo Romero dijo: “Los que estamos en esto no debemos ocuparnos solamente de cantar y vender, sino que podemos y debemos enseñar que se implante en las escuelas la danza, el canto y las tradiciones nacionales.”
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